La balanza de pagos es un
documento contable, en el cual se registran todas las transacciones externas
que realiza un país con el resto del mundo, el cual cumple con el principio
contable de partida doble (toda transacción internacional se registra dos veces
en la balanza de pagos, una como crédito y otra como débito). En este sentido,
se puede hablar del registro de todos los ingresos provenientes del resto del
mundo por exportaciones de bienes, servicios y entradas de capitales (por
ejemplo, provenientes de la venta de activos financieros locales al resto del
mundo), e importaciones de bienes, servicios y compra de activos financieros
internacionales. Ahora bien, dichos registros se realizan en tres grandes
cuentas: la cuenta corriente, la cuenta capital y la cuenta financiera.
La cuenta
corriente recoge la información de las transacciones derivadas del comercio
de bienes y servicios. Esta cuenta se divide en otras sub-cuentas o balanzas,
las cuales son:
-
Balanza Comercial. – La cual
registra las transacciones (ingresos y pagos) por la comercialización de
bienes. Las exportaciones se registran con signo positivo porque significan la
entrada de divisas y las importaciones con signo de negativo porque significan
salida de divisas.
-
Balanza de Servicios. – En la
cual se registran transacciones concernientes a ingresos o pagos por servicios
como transporte, seguros, servicios a empresas. Como en el caso anterior, la
venta de servicios al extranjero se registra con signo positivo y la
contratación de servicios del extranjero se registra con signo negativo.
-
Balanza de rentas. – En la cual
se registran los pagos relativos a la renta de trabajo y al capital. En el caso
del trabajo es la remuneración a trabajadores residentes en el extranjero
(signo positivo) y residentes extranjeros en el país (signo negativo). Para el
caso de los capitales, son los registros por rendimientos de los mismos como
ser dividendos e intereses. Las remuneraciones o rendimientos que reciben los
capitales extranjeros colocados o invertidos en el país se registran con signo
negativo y las inversiones de capitales del país en el exterior se registran
con signo positivo. Los pagos por intereses de la deuda externa se registran en
esta subcuenta (pago de intereses por bonos soberanos emitidos por el
gobierno).
-
Balanza de transferencias. – En
la cual se registran las remesas y donaciones tanto otorgadas por el país como
las recibidas por parte de las personas como organismos a favor del país. Al
igual que en los otros casos todo ingreso (remesas y donaciones que se envían del
extranjero al país son un flujo positivo y envíos del país al exterior son un
flujo negativo)
La cuenta corriente contabiliza (engloba)
todas las cuentas anteriormente descritas (exportaciones e importaciones de
bienes y servicios, rendimientos de capitales nacionales e internacionales y
transferencias corrientes) y podrá ser deficitaria o superavitaria dependiendo
siempre de los saldos obtenidos en las subcuentas anteriormente descritas.
La segunda gran cuenta se denomina cuenta capital, la cual registra las
transferencias de capital (recursos entregados sin recibir nada a cambio) como
condonación de deudas de acreedores; las transferencias de capital a diferencia
de las transferencias corrientes, tienen un fin concreto que son la adquisición
de activos o inversión en infraestructura. Asimismo, esta cuenta contiene el
registro de las transacciones de activos no financieros no producidos como registros
de marcas, patentes, inmuebles, etc.
La sumatoria de estas dos grandes cuentas
(corriente y capital) podrá arrojar un resultado positivo o bien negativo
llamado superávit o déficit (dependiendo el resultado) de la balanza de pagos.
Dicho saldo determinará la capacidad o necesidad de financiamiento del país.
Si el saldo es positivo, significa que
nuestros ingresos procedentes del extranjero por exportaciones de bienes y
servicios, rentas de trabajo y capital, transferencias y otros conceptos fueron
mayores a las importaciones, remuneraciones al personal, rendimientos de
capital y transferencias al exterior, lo que implica que somos capaces de
financiar los pagos que se realizan con el exterior. En el caso inverso (saldo
negativo de la balanza de pagos) significa que nuestros pagos han sido mayores
a los ingresos que percibimos del extranjero, por tanto, el país requiere
financiamiento para solventar este déficit, incrementándose necesariamente la
deuda externa. Ahora bien, sobre éste punto (déficit) un país no puede sostener
por mucho tiempo deudas y mucho menos incrementarlas, toda vez que mayor deuda
implica mayores pagos por intereses y el riesgo de impago se incrementa, razón
por la cual se hará más difícil al país conseguir a algún país u organismo le
financie. La variación de las reservas internacionales de un país se encuentra
en función de este resultado (déficit/superávit) en la balanza de pagos.
La tercer cuenta se denomina cuenta financiera, la cual registra el
movimiento de capitales financieros con el resto del mundo. Si hay salida de
capitales al exterior se registran saldos negativos y si existen entrada de
capitales extranjeros en la economía se contabiliza con signo positivo (para
visualizar la operación, podemos imaginar la compra de un activo financiero lo
que implicaría que estamos importando
y quién es nuestro proveedor estaría exportando).
Si se pide un préstamo al exterior se considera como un flujo positivo, pero
cuándo se realice la amortización de pago (capital e interés) se registrará
como un flujo negativo. Asimismo, la salida de capitales puede considerarse que
al interior de la economía una persona o empresa desea comprar bonos de otro
país o invertir en otro país, cambiará su moneda nacional por divisas y
adquirirá dichos bonos, lo cual se registrará como una salida de capitales. Al
igual que en los otros casos podrá existir un superávit o déficit.
Ahora bien, cuando un país invierte en el
exterior se hace acreedor; análogamente si capta capitales ya sea mediante la
emisión de deuda con bonos o letras, el país se hace deudor, razón por la cual
la cuenta financiera reflejará si un país es acreedor o deudor respecto del
resto del mundo. Asimismo, de acuerdo a la diferencia resultante de la entrada
y salida de capitales se podrá decir que existe una salida neta de capitales o
entrada neta de capitales.
Finalmente, si bien existe un registro de
crédito y débito, existen diferencias al momento en que se realiza el cierre de
un período, los cuales se registran en la partida de errores y omisiones, esto
sucede en razón que la información acerca de la compensación de créditos y
débitos asociados a la transacción provienen de diferentes fuentes; siendo
mejor el resultado cuanto menor sean las diferencias que tengan que ser
registradas en dicha partida.
Hasta aquí se ha explicado conceptualmente
la balanza de pagos y las incidencias que tiene en materia de endeudamiento y
en la variación de las reservas internacionales; ahora bien, para analizar las
expectativas y el resultado superavitario o deficitario registrado en una
gestión, se deberá observar, por un lado los conceptos por los que se
registraron ingresos (volúmenes y precios), ponderación de los productos exportados
(sugeriría un análisis vertical), ingresos por la venta de servicios, comportamientos
de las transferencias (incluso según país de origen), toda vez que las remesas
pueden verse afectadas por la situación económica del país donde mayormente se
originen estas, así como los rendimientos que se obtienen por inversiones realizadas
en el exterior. Asimismo, se puede incluir un análisis horizontal, con el objetivo
de identificar la naturaleza de las transacciones realizadas y proporcionar
información sobre los movimientos de fondos fueron originados por transacciones
corrientes o de capital, pudiéndose identificar incluso si pertenecen al sector
público, privado o monetario. Por el lado de los gastos, será necesario identificar los bienes y servicios importados, dentro de los cuales se tendrá que conocer que bienes han sufrido variaciones en precio o en volumen y si es posible sustituirlos o producirlos con menores costos e incluso saber el grado de dependencia de la economía de ese bien o servicio (por ejemplo la dependencia energética de España).
En efecto, es necesario considerar que las variaciones del precio internacional de ciertos bienes y servicios tendrán efectos en la balanza comercial, lo cual no implica que un país produzca menos, así como el cambio del precio de los activos financieros que también tendrán impacto ya sea para que el país pierda o gane riqueza (por ejemplo si el país A invirtió en un bono extranjero del país B, una crisis en el país B hará que el rendimiento de dicho bono sea menor o incluso puede hacer que el país A pueda perder toda su inversión, ergo dicho país perderá riqueza y el país B por paradójico que parezca registrará menos pasivos por tanto ganará riqueza).
En efecto, es necesario considerar que las variaciones del precio internacional de ciertos bienes y servicios tendrán efectos en la balanza comercial, lo cual no implica que un país produzca menos, así como el cambio del precio de los activos financieros que también tendrán impacto ya sea para que el país pierda o gane riqueza (por ejemplo si el país A invirtió en un bono extranjero del país B, una crisis en el país B hará que el rendimiento de dicho bono sea menor o incluso puede hacer que el país A pueda perder toda su inversión, ergo dicho país perderá riqueza y el país B por paradójico que parezca registrará menos pasivos por tanto ganará riqueza).
En materia de endeudamiento, no podemos
dejarnos llevar por montos absolutos de recursos (usualmente divisas) captados
por este concepto, es así que es necesario considerar la deuda como porcentaje
del PIB, lo cual reflejará la cuantía de recursos que la economía nacional debe
erogar para dar cumplimiento a sus obligaciones; en este sentido, los impactos serán advertidos sobre las reservas
internacionales, elemento importante que en gran medida explica el tipo de cambio, que será expuesto en
una próxima oportunidad.

